De. Ramiro Cariillo A. | ABOGADO

Al respecto, la SCP 0233/2017-S3 de 24 de marzo sostuvo que: «En ese sentido también se manifestaron diferentes Sentencias Constitucionales como la SC 1494/2011-R de 11 de octubre, que respecto al derecho al juez independiente e imparcial, estableció que: “Por disposición constitucional: ‘La potestad de impartir justicia emana del pueblo boliviano y se sustenta en los principios de independencia, imparcialidad,…’ (art. 178.I); bajo ese precepto, las figuras procesales de la excusa y recusación, tienen por exclusiva finalidad, garantizar que el proceso se desarrolle dentro del marco de objetividad y que el fallo responda a una valoración imparcial de parte del órgano encargado de administrar justicia”.

Ahora bien tomando en cuenta que el resultado de la recusación planteada por una de las partes procesales, eventualmente pudiera resultar lesivo de sus derechos fundamentales, al no considerarse la recusación planteada y verse afectado el derecho a un juez imparcial, se tiene prevista la acción de amparo constitucional como aquel mecanismo jurisdiccional destinado a proteger el debido proceso en cualquiera de sus elementos constitutivos, entre ellos el juez natural; sin embargo, precisamente en atención a la vinculatoriedad del derecho al juez natural y la recusación planteada por la parte procesal que se cree afectada por una presunta falta de objetividad del Juez que conoce la causa, es de especial consideración para su procedencia cumplir con los presupuestos de su activación para su trámite y culminación, así el art. 52 del Código Procesal Constitucional (CPCo), al referirse a la legitimación activa, establece que la acción de amparo constitucional puede interponerse por toda persona cuyos derechos estén siendo restringidos suprimidos o amenazados de serlo, lo que conlleva la necesidad de demostrar que el hecho denunciado recae directamente en un derecho del cual el accionante es titular, entendimiento que fue establecido de forma reiterada en la jurisprudencia constitucional, que respecto a la legitimación activa sostuvo: “La legitimación activa es un presupuesto procesal para la admisión de la demanda, implica la existencia de una correspondencia directa entre el accionante y el derecho que se invoca, para acreditar este presupuesto es necesario demostrar la vinculación entre el acto que se impugna y su derecho legítimo supuestamente lesionado.

La SC 0626/2002-R de 3 junio, al respecto señaló: ‘…a efectos de plantear un Amparo, es preciso que toda persona que recurre en busca de la tutela que otorga dicha garantía constitucional acredite debidamente su legitimación activa; es decir, que demuestre conforme exige el ordenamiento jurídico, que los efectos del acto ilegal o indebido que denuncia hubieran recaído directamente en un derecho fundamental suyo…

(…) no se puede plantear una demanda de Amparo, sino demostrando ser el agraviado directo por la autoridad o particular recurrido, pues las únicas personas que pueden denunciar la violación de un derecho fundamental ajeno, son el Defensor del Pueblo y el Ministerio Público conforme a los arts. 124 y 129-I de la Constitución Política del Estado’” (SCP 0929/2014 de 15 de mayo [las negrillas son nuestras]).

Con lo que se concluye que si bien cualquiera de las partes de un proceso en general puede presentar la acción de amparo constitucional al considerar que el hecho o el acto denunciado lesiona directamente sus derechos fundamentales, las mismas deben acreditar ser el agraviado directo de ese hecho o acto, ocurriendo lo propio para el caso del trámite de la recusación, puesto que si bien el derecho al juez natural en su elemento de imparcialidad denunciado como vulnerado a través de la acción de amparo constitucional protege los derechos de las partes del proceso, la parte que la interpone debe demostrar que el resultado de ese trámite efectivamente le causa un agravio directo a sus derechos supuestamente vulnerados acreditando de este modo su legitimación activa para el planteamiento de dicha acción constitucional» (las negrillas nos corresponden).